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La mala comunicación empora la especie

Carmen Fiestas , 09-06-2015.     Artículo en PDF

La comunicación es una herramienta que hay que conocer mejor, mimar y cuidar, ya que es imprescindible para la mejora individual y colectiva.

 

 

La comunicación de la especie humana se distingue de las otras especies por haber construido un lenguaje amplio (sistema de signos y reglas) que le permite interrelacionarse con los demás en un carácter más amplio que aquellas. Contiene aspectos verbales (los mensajes que emitimos con un código común), aspectos vocales (sonidos articulados, entonación, tono), aspectos visuales (símbolos y expresiones corporales) y un canal o medio físico que emplea para comunicarse (presencial o escrito mediante diversos soportes).

Hemos desarrollado todos los elementos que componen el lenguaje, ya que éste ha evolucionado en la medida que lo hace el ser humano, porque a través de él no solamente nos relacionamos con los demás, como fuera su primera causa fundamental, sino que además adquirimos conocimiento y aprendizaje, recibimos o damos información y también nos permite influir o persuadir a otros, o ser persuadidos o influidos.

Teniendo en cuenta que la comunicación se emite y se recepciona, la comunicación puede darse a nivel intrapersonal, interpersonal, intergrupal, organizacional, intercultural e interanimal.

Esta sería de forma muy resumida una manera de introducir lo que es la comunicación para indagar a continuación sobre el poder de la misma.

Efectivamente, la comunicación es una herramienta de poder, sea a través de la información (o privación de la misma) o través del conocimiento (o de su privación). Siendo conscientes del poder de la misma, apenas una minoría están bien formados en ella; dicha minoría suele ser la que “maneja” al resto.

La comunicación permite que coexistan tantas perspectivas sobre las cosas como personas, el problema viene dado muchas veces en que no se acepta la perspectiva del otro, porque a la información se le suele añadir ese componente que la dota de matices, es la visión de cada uno sobre cómo son las cosas categorizada según su aprendizaje o experiencia sobre la comprensión de sí mismo y del mundo o universo de cosas materiales o inmateriales que le rodean. Gracias a una buena comunicación se fomenta el respeto y se mejorar la convivencia con los demás, lo cual  aumenta la productividad, facilita la colaboración y todo ello aporta satisfacción.

En Occidente,  el machismo (sin entrar en las causas de las diferencias de género heredadas) consiguió que la mujer no expresara verbalmente lo que quería para que fuera el hombre el que lo adivinara, generando muchas veces la discusión entre géneros de que el hombre no comprendía a la mujer. Esto ha cambiado y la mujer ya se comunica con claridad acerca de lo que quiere y no quiere,  no dejando espacio a que otro tenga que adivinarlo, con los errores de interpretación que eso conlleva, mejorando sus vidas.

Y es que está muy generalizado hablar de detalles superfluos sobre aspectos que aportan un escaso valor informativo, no hay un mensaje claro o este queda difuminado al divagar, mientras que lo importante no siempre lo dicen, o lo dicen de forma indirecta (o a otros), de manera que el mensaje no llega a su destinatario.

En general la gente habla, pero no tiene claro que cuando utilizamos la comunicación con fines profesionales, por tanto para colaborar, el mensaje debe ser claro, sabiendo qué es lo importante que van a comunicar. En este sentido, muchos profesionales no saben manejarse, haciendo que la colaboración sea menos productiva.

En medios masivos se observa que no se sabe dialogar, generalmente, provocando no un diálogo sino una confrontación que trasmite violencia y agresividad, lo cual es penoso para el usuario que tiene que sufrir viendo estos comportamientos tan molestos e improductivos que no dejan lugar para la negociación, el cambio, y el acuerdo o consenso comunes.

En general, las personas quieren imponer su criterio, en vez de aportar su criterio para enriquecer un bien común, o son malos receptores de los mensajes siendo intolerantes, o carecen de la flexibilidad y la apertura mentales. Estas actitudes son necesarias para el progreso y la convivencia en la actual Era de la información, ya que hay múltiples cuestiones y reformulaciones de patrones heredados que es necesario revisar o cambiar.

Los problemas de comunicación intercultural crean razas, culturas, espacios y países que son poco productivos. Las personas que comparten estas carencias comunicativas tienen limitada su capacidad de colaboración. Si no se comunican no colaboran; si no colaboran  no progresan. El progreso requiere entre otras cosas que las personas y los grupos consigan desmontar fronteras y límites para sumar y no para restar, y esto se consigue desde la participación y la negociación.

La comunicación interanimal, es un tema que puede provocar hilaridad pero que para mí es muy serio. Miles de personas tienen mascotas en sus hogares que no saben tratar por no conocer su lenguaje, al igual que es lamentable que la labor de concienciación por el cuidado y respeto de la fauna deba ser extendido gracias a asociaciones que velen por los derechos de los animales,  cuando el respeto a los mismos debería ser algo educacional y de base entre la especie humana.

Nuevo Management considera imprescindible que las personas mejoren su comunicación para construir mejor las relaciones y el futuro de todos.

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