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Autoridad y liderazgo

Publicado el 17-11-2007 en Expansión & Empleo

www.Javier Marzal.com, 1-12-2007.          Artículo en PDF

Las organizaciones y sus directivos deben mezclar la autoridad y el liderazgo, el mando y la influencia, la centralización y descentralización, lo heredado y lo nuevo.

Con personas con actitud negativa es necesaria la autoridad que marca límites y exige actividad para vencer la tendencia a la indolencia y a la holganza de este colectivo, que es el más numeroso, como causa y efecto de la sociedad de masas. La autoridad es la base principal de toda organización burocrática jerarquizada.

Los sectores de actividad económica y empresas menos dinámicos atraen a personas con menos talento y más ligadas a la autoridad -un trabajo rutinario- y repelen a los que tienen más talento que prefieren un trabajo más constructivo y variado. Casi todos los sectores, empresas, departamentos, equipos de trabajo y personas, necesitan un equilibrio entre autoridad, burocracia y rutina y liderazgo, talento e innovación.

Una forma de aproximarnos al liderazgo es relacionándolo con los talentos y la innovación. Respecto a la innovación, tenemos dos grupos: radical (aporta un nuevo paradigma) e incremental (aporta cambios dentro del paradigma existente). Estos dos liderazgos de visión proporcionan un contexto y éste provoca seguridad, referencia y sentido de pertenencia. Si, además, deja espacio, genera creatividad, ilusión, entusiasmo y energía; por tanto, son motivadores porque impulsan el autoliderazgo y el talento, y llevan a la acción e innovación, manteniéndolas incluso a largo plazo.

La visión compartida extiende la visión por una organización a través de un liderazgo distribuido por los equipos, potenciando el autoliderazgo. Esta característica, propia de las nuevas empresas, las lleva a tener una rentabilidad, productividad y satisfacción extraordinarias. En cuanto al liderazgo colectivo, éste parte de personas con liderazgo individual o autoliderazgo, es decir, que alinean sus prioridades proactivas con el ámbito de su liderazgo.

Sin embargo, las personas con actitud positiva, activa y proactiva en el trabajo, limitan la autoridad y la cadena de mando, son líderes con autoliderazgo y exigen liderazgo, quieren visión y espacio o libertad para desarrollar su capacidad mental o talentos.

Por lo general, una empresa de un sector de actividad económica muy dinámico o con bajos rendimientos necesita líderes con visión que cambien el paradigma; por el contrario, empresas de sectores poco dinámicos o con marcas muy sólidas no suelen necesitar líderes sino autoridades con talentos técnicos de management.

Los líderes en visión son atraídos por empresas dinámicas donde crear nuevos paradigmas o realizar cambios espoleados por una alta competitividad, mientras los líderes técnicos son atraídos por empresas consolidadas o sectores estables, donde todo es previsible, la competitividad es baja y se puede aplicar el conocimiento técnico del pasado. 

Los líderes en visión orientan su aprendizaje e imaginación hacia cómo deberían ser las cosas, con apertura y flexibilidad mental e imaginación constructiva y sistémica. Por el contrario los líderes técnicos y burócratas orientan su aprendizaje e imaginación hacia cómo eran las cosas y cómo podrían mejorarse.

El liderazgo, por su propia naturaleza, siempre estará distribuido y se deberá al reconocimiento que cada persona obtenga en función de sus opiniones, conocimientos y comportamientos; es decir, hay líderes de opinión, de conocimiento y de comportamiento, que son las referencias que los demás utilizan cuando lo necesitan. Algunos tipos de liderazgo técnico como la maestría proporciona una referencia que consideramos válida, similar a la autoridad pero sin connotaciones negativas.

A los líderes en visión y a los especialistas con grado de maestría -expertos- suele motivarles la autorrealización y el sentido de utilidad; a los líderes técnicos les motivan los logros sociales: seguridad, aceptación, pertenencia y reconocimiento; dinero, poder y gloria. Las personas, organizaciones y sociedades que cambian su pensamiento hacen cosas distintas que les conducen al progreso.

 

© 2007-actualidad Carmen Fiestas y Javier Marzal - nm@nuevomanagement.com